Fascinación por la vida

Divagaciones mentales de Alberto Gimeno

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Lo llaman democracia y no lo es

Todos asumimos que vivimos en una democracia. Y ¿qué es una democracia? Veamos qué dice Wikipedia:

La democracia es una forma de gobierno, de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los representantes

Definición de Democracia, Wikipedia.

Bien, bastante simple ¿no? Casi todo occidente lo podríamos considerar gobernado por sistemas democráticos. Pero mmm… últimamente estamos viendo recortes y medidas que los ciudadanos claramente no desean: salarios de funcionarios que se recortan, pensiones que se congelan,… No sólo en España, sino en Europa. Por ejemplo Reino Unido prescindirá de 500.000 funcionarios en 4 años. Estamos viendo rescates de países: Grecia, Irlanda. ¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué los gobiernos (que se supone que gobiernan) nos llevan por este camino que nosotros no hemos elegido?

En las democracias occidentales gobiernan empresas y especuladores

La respuesta que nos dan los medios de comunicación, las tertulias, los políticos, etc. es que estas medidas son necesarias porque “mandan los mercados”. Pero ¿uién elige a los mercados? Nosotros no, y si mandan los mercados y nosotros no elegimos a los mercados, entonces, no somos soberanos, y por tanto esto no es una democracia.

Pero ¿por qué mandan los mercados? Y ¿quiénes son? Con mis pocos conocimientos de economía creo acertar si digo que son especuladores que en concreto ahora están jugando con la deuda de los países débiles. Algo se explica en el siguiente artíulo: Así se provoca el ‘rescate’ de un país.

Y no sólo los especuladores mandan. También mandan las grandes empresas privadas, las grandes fortunas, las grandes familias. Hace poco leía que España es de 20 familias, como mucho.

Esto puede parecer una exageración, pero hay ejemplos evidentes de que una llamadita telefónica puede hacer milagros. Si Telefónica pide algo, el ministro le apoya. Es el caso de la conocida “tasa Google”.

Entre las empresas más “gordas” están los bancos. Muchos de ellos han sido ‘rescatados’ en esta crisis. ¿Por qué los rescatan, si son empresas privadas? Porque si se les dejase quebrar, quebraría el sistema. Quebraría un banco tras otro por efecto dominó. Porque los bancos hacen negocio entre ellos y se deben dinero, y si uno quiebra no le devuelve el dinero a los demás. Son empresas tan poderosas que no pueden perder. Si ganan, ganan, y si pierden son rescatadas. Vamos, no pierden. Y quien las rescata somos todos los demás. Entonces hay quien dice que esto no puede ser: hay quien dice que si una empresa es demasiado grande para caer, también es demasiado grande para existir. Y yo estoy de acuerdo.

Pero bueno, está claro, ¿no? En las democracias occidentales gobiernan las empresas y los especuladores. Lo acabamos de ver, aquí en España Zapatero se reúne con 30 grandes empresarios para tranquilizar a los especuladores. De nuevo: grandes empresas y especuladores les dicen a los gobiernos lo que deben hacer.

En las democracias occidentales gobiernan tiranías extranjeras

Pero hay más. En un mundo globalizado las democracias occidentales dependen muchísimo de otros países. Y muchos de esos países no son de fiar. Entre otras cosas necesitamos petróleo, mucho petróleo. Y otros tipos de fuentes de energía.

Europa obtiene gas, por ejemplo, de Argelia por el Sur y del Este por Rusia. Tener este tipo de amistades es peligroso. Porque por ejemplo a Rusia de vez en cuando le da por cortar el gas. Ese poder que ejerce Rusia a mi me asusta.

También dependemos muchísimo del petróleo. Por eso entre otras cosas se invaden países. Por ejemplo Irak. No, no había armas de destrucción masiva. Se invadió Irak por su petróleo, no por las armas de destrucción masiva o los vínculos con Al Qaeda. Se mintió a los ciudadanos y muchas empresas privadas han hecho el agosto con la complicidad de los gobiernos “democráticos”.

Arabia Saudita es el país más rico del mundo en petróleo. Es una monarquía absoluta. Es un país islámico donde no se respetan los derechos humanos y cuya ley es el Corán (lo dice su artículo 1º de la constitución).

Bien, pues en este país el 90% de la riqueza nacional lo posee una empresa. Tras ella y a través de ella, un extenso clan de teócratas islámicos interviene libremente en los principales mercados globales sin que nadie les tosa ni un poquitín. No es descabellado decir entonces que nos gobierna una discreta tiranía global.

Sin el petróleo saudí, el mundo se detendría de inmediato. Sin el dinero saudí, los mercados colapsarían de la noche a la mañana.

El mapa del mundo modificando las áreas de los países de acuerdo a la cantidad de petróleo que poseen

Pero no sólo de combustibles fósiles va el tema. Hay otras materias primas que crean conflictos y dependencias internacionales. Piedras preciosas como diamantes, pero también metales necesarios para la construcción de ordenadores y electrodomésticos. Como el litio, que parece abundar en Afganistán.

Y hay más dependencias difíciles de digerir. Los países venden su propia deuda pública, y ojo con quien la compra. Por ejemplo China posee 884 mil millones dólares de deuda americana. Casi nada. Con esta deuda se podría plantear la cuestión de si el gobierno chino tiene más poder sobre EEUU que el propio presidente Obama.

Pero aún hay más. Los países en vías de desarrollo producen más barato. Así que las empresas occidentales se van fuera. Es la llamada deslocalización. Eso lo que provoca es la destrucción industrial y el desempleo masivo

 

 

En definitiva, resumiendo todo lo que quería decir: nuestras democracias dependen completamente de

  • Grandes familias, fortunas y especuladores. Que al final se llevan sus dineros a paraísos fiscales para que ningún beneficio revierta en la sociedad.
  • Países de los que nos fiamos quizá demasiado: Arabia Saudita, China, Iraq, Venezuela, Rusia,… Imaginaos que un par se alían, y empiezan a presionar a nuestros gobiernos… Bueno, la crisis del petróleo de 1973 fue quizá un pequeño ejemplo.

Y nada más. Así es el mundo. Así es nuestro “estado del bienestar”. ¿Quién manda en las democracias occidentales? ¿Los ciudadanos? Ja… ja…

Intentaré escribir un post sobre “mis propuestas” desde mi humilde punto de vista, sobre cómo podría ser un mundo mejor. Aunque seguro que suenan utópicas y no lleguen a ningún lado.

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Jueves, noviembre 25, 2010 at 1:15 am

La semana laboral de 4 horas

Acabo de terminar de leer “La semana laboral de 4 horas” (web oficial en inglés). Un libro de Tim Ferriss que explica cómo pasó de cobrar $40.000 al año trabajando 80 horas a trabajar solamente 4 horas a la semana ingresando $40.000 al mes.

El libro en general es muy interesante y divertido. He soltado bastantes carcajadas mientras lo leía. Pero en absoluto creo que sea un libro para tomar al pie de la letra. El autor afirma que es fácil hacer lo que él ha hecho. Personalmente lo dudo horrores. No es fácil. Pero tampoco es imposible. Y aunque de momento  yo no planee reducir mi jornada laboral a 4 horas a la semana (ni mucho menos), sí que este libro me ha cambiado la forma de ver ciertos aspectos de la vida.

Para empezar es interesante cuestionarse la rutina de vida habitual del común de los mortales en los países occidentales. Se trabajan 40 horas a la semana y apenas se dedica tiempo a otras cosas. Realmente la mayor parte del tiempo no se está disfrutando de la vida. Y mucha gente trabaja más para ganar más, y no de forma puntual, sino in crescendo.

Trabajando fielmente ocho horas al día, con el tiempo llegarás a ser jefe y a trabajar doce horas al día.

ROBERT FROST, poeta norteamericano ganador de cuatro Premios Pulitzer

Tim, por su parte, lo que hace es aumentar y optimizar los ingresos. Ser más eficiente. En vez de trabajar más, trabajar menos, pero produciendo más. Su objetivo es poder dedicar la mayor parte de su tiempo a VIVIR, y se toma muy de vez en cuando minijubilaciones. Afirma que la filosofía de trabajar a destajo para disfrutar una jubilación al final de la vida carece totalmente de sentido, porque a esa edad es cuando menos puedes disfrutar de la vida. Y probablemente tiene razón.

Para trabajar menos produciendo más sigue varias reglas. Entre ellas:

  • Ley de Parkinson, que afirma que “el trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine”. Es decir, si tienes que entregar un trabajo para la escuela en dos meses, lo terminarás en dos meses. Y si te lo encargan a realizar en un mes, lo harás en un mes. El autor afirma que el trabajo que se hace en las 8 horas laborables se podría hacer en menos, simplemente nos cuesta 8 horas porque queremos rellenar esas 8 horas.
  • Principio de Pareto, o regla del 80-20. Quiere decir que con un 20% del esfuerzo conseguimos hacer el 80% del trabajo. Pero luego hay un 20% del trabajo que nos roba el 80% del tiempo. Lo que hace el autor es directamente eliminar ese trabajo que te roba el 80% del tiempo. Por ejemplo en su empresa se quitó de encima “malos” clientes, dejando a los “disciplinados” que no dan problemas. Tampoco acepta envíos internacionales, porque “por unos dólares” de beneficio tiene que perder tiempo rellenando papeles de aduanas.
  • Eliminar distracciones: leer el correo electrónico lo menos posible (hasta solamente 2 veces a la semana, afirma), evitar interrupciones (teléfono, reuniones,..), etc.
  • Delegar y subcontratar. En definitiva pagar a alguien para que se ocupe de tareas. Cambiar dinero por tiempo. El autor llega a tener toda su empresa totalmente subcontratada y su negocio totalmente automatizado. Tiene entre otras cosas una asistenta virtual en la India.

Según el autor una vez que se consigue optimizar el trabajo produciendo más en menos tiempo, lo siguiente es conseguir la libertad de movimiento: teletrabajo. Siendo emprendedor puede ser más fácil, pero da también consejos para trabajadores por cuenta ajena. No obstante hay trabajo que, obviamente, no permiten teletrabajo. Como por ejemplo cualquier trabajo que necesite atención al cliente. Y el autor se centra mucho en hacer negocio con empresas centradas en producto (no en servicios): así subcontrata la producción, distribución,…

Una vez conseguido haber reducido al mínimo la jornada laboral a través de la optimización y automatización, y después de conseguir la libertad de movimiento, es cuando según él ya sólo queda disfrutar plenamente de la vida. A partir de este punto habla varios capítulos de qué hacer y cómo: viajes, aprender idiomas, hospedarse por poco precio, etc. Una cosa que cabe preguntarse es: qué quieres hacer en tu vida. Ojo, no “qué quieres poseer”. No pienses “quiero tener un Ferrari”, sino mejor “quiero conducir un Ferrari”.

Me ha gustado muchísimo este libro. En ocasiones es una fantasmada total. Pero ofrece un punto de vista muy interesante de la vida que hace reflexionar y replantearse ciertas cosas. Además la edición que yo he leído está plagada también de testimonios de gente que ha leído el libro. Son francamente muy interesantes.

Finalmente os dejo con una de las citas más divertidas:

El hombre medio es un conformista que acepta miserias y desastres con el estoicismo de una vaca plantada bajo la lluvia.

COLIN WILSON, escritor británico, autor de El disconforme; neoexistencialista.

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Martes, agosto 17, 2010 at 2:07 pm

Gratis: el futuro de un precio radical

Gratis. El futuro de un precio radical

Gratis. El futuro de un precio radical

He terminado de leer Gratis: el futuro de un precio radical, de Chris Anderson, el mismo autor de La economía Long tail. Como dice el título el libro trata sobre la economía de “lo gratis”. Encontramos muchas cosas a nuestro alrededor que son gratis: móviles a cero €, “regalo en el interior”, muestras gratuitas, aparcamiento gratis en centros comerciales, envío gratuitos por compras superiores a X, la televisión normalmente es gratis,… Pero ¿cómo se puede hacer negocio con “lo gratis”? Básicamente con tres modelos: Lee el resto de esta entrada »

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Jueves, mayo 27, 2010 at 12:07 am

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Tarjeta monedero que proporciona estudios de mercado

He tenido una idea (aunque seguro que no soy el primero en tenerla) que creo que podría ser una pequeña revolución en el comercio minorista. Permitiría dos cosas:

  • Agilizar el pago. Pagos instantáneos, sin dinero físico.
  • Permitir a los comercios hacer una segmentación y estudio de mercado preciso y en tiempo real.

Se trataría de una tarjeta monedero con tecnología RFID. Se me ha ocurrido a partir de otras ideas ya existentes:

  • Tarjetas RFID monedero ya existen. Tengo en mi haber una de las primeras tarjetas ciudadanas de Zaragoza. Se trata de una tarjeta monedero multiusos. Con ella se va a poder pagar el transporte público, el servicio de alquiler de bizis, párkings públicos, piscinas, etc. La tarjeta funciona como la tarjeta-bus que lleva años funcionando en Zaragoza.
  • Muchos comercios ofrecen tarjetas de fidelización: Carrefour, VIPS, Springfield,… Con estas tarjetas que no son más que un trozo de plástico (no se puede pagar con ellas) el comercio sabe cuántas compras has hecho, cuál es tu segmento de población (edad, sexo,…). Soy muy útiles para hacer un estudio de mercado y fidelizar clientes (te hacen descuentos según lo fiel que seas).
  • Ya se implantaron, al menos en Zaragoza, tarjetas monedero pero con chip electrónico. Pagar era muy lento y no había modelo post-pago.

Las características y posibilidades que ofrecería serían:

  • Como decía agiliza el pago. Se podrían hacer pagos pequeños en menos de un segundo. Se acerca la tarjeta y ¡BIP! ya has pagado. Nada de dinero físico: que si tengo cambios, que si no, que hay que hacer caja al final del día, pagar a escote,… En los comercios se podrían reducir las colas, el número de cajas, o tener cajas para “solo pago con tarjeta monedero”, etc.
  • Se podría configurar para que los pagos a partir de una cantidad requiriesen un PIN. Podría configurarse por coste de compra y/o cantidad diaria. Esto sería configurable por el usuario y evitaría perder mucho dinero en caso de robo.
  • La tarjeta sería anónima. Pero el cliente podría a través de una web poner más datos personales opcionales: edad, sexo, etc. El comercio a través de los pagos podría saber si un cliente ya ha comprado, cuántas veces, etc. Y también podría saber más información si los clientes han rellenado su edad, sexo, etc. Esto permitiría tener un estudio de mercado en tiempo real sobre los clientes. El comercio podría ofrecer ventajas a los que ofreciesen más información sobre ellos… No obstante la tarjeta sería anónima en el sentido de que los datos de contacto (nombre, dirección,…) del cliente no serían nunca visibles, a no ser que el cliente lo quisiera así explícitamente. El cliente también podría, quizá, configurar la visibilidad de sus datos según el comercio. Podría hacer visibles unos datos a unos comercios y a otros no. Todas estas opciones serían configurables via web. Y el comercio tendría otra interfaz web para ver las estadísticas de su negocio.
  • Siendo una tarjeta RFID se podrían poner detectores dentro de una tienda para conocer por dónde ha estado husmeando el cliente antes de comprar ¡o aunque no compre! ¡Se podría saber cuántos clientes han abandonado la tienda sin comprar y su segmento social! Y se podrían saber cuáles son los productos muy consultados pero poco vendidos. La segunda vuelta de tuerca sería poner RFID a las prendas de ropa para saber si han sido probadas en el probador pero no compradas.
  • Se me ocurre además que el comercio pueda tener un terminal conectado a internet y que cuando alguien con esta tarjeta entre en la tienda pueda saber sus preferencias en tiempo real, se acerque a él, y le recomiende. Imaginad:Hola Sr. Su pedido de X ya está disponible, ahora mismo se lo entregamos. Por cierto, ¿no le interesaría adquirir recambios para el objeto Y que compró hace dos meses y para el que todavía no ha comprado recambios? ¿Y qué opina del objeto Z que compró hace un año? ¿Cómo lo calificaría?, ¿lo recomendaría?

El reto aquí por supuesto es hacer llegar la tecnología a muchísimos comercios para que sea útil para el usuario. Pero creo que tiene muchas ventajas tanto para los clientes como para los comercios. ¿Funcionaría? ¿Por qué no se ha hecho? ¿Alguien lo está haciendo? No tengo ni idea.

Quizá las tarjetas monedero por RFID actuales sean efectivamente “monedero” porque no se conectan a la entidad bancaria para hacer el pago, sino que cargas la tarjeta (como un monedero), y lo vas vaciando. En tal caso propondría que permitiese los dos tipos de funcionalidad: tarjeta monedero, y tarjeta de crédito corriente securizada. Pero con la ventaja añadida de que actualmente las tarjetas de crédito no ofrecen ninguna funcionalidad para realizar un estudio de mercado u obtener información de si un usuario es recurrente o es un nuevo cliente.

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Miércoles, abril 7, 2010 at 7:19 pm

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Ley de Economía Sostenible

Brevemente quiero comentar que me agrada ver que cosas que antes criticaba parecen estar mejorando. Y es que leo en un artículo sobre la nueva Ley de Economía Sostenible que:

  • Se podrá crear una empresa en un día por 100 €. Actualmente se tarda una media de 47 días para crear una empresa.
  • Se regula un plazo máximo de sesenta días para el pago a pequeñas empresas y autónomos por parte del cualquier contratador privado. Es decir, según tengo entendido, actualmente a una PYME o autónomo le podía ir muy bien el negocio en cuanto a clientes, pero podía estar al borde de la quiebra porque las grandes empresas a veces acostumbran a pagar ¡a 6 meses! Por lo tanto podías estar a punto de ahogarte económicamente por culpa de los plazos en los cobros. Ahora se regula un plazo máximo de sesenta días. ¡Buenas noticias!
  • Lo mismo para las administraciones públicas pero con un plazo aún menor: deberán pagar en un plazo máximo de treinta días.
  • También se contemplan mejoras en el acceso telemático al catastro.

Mi enhorabuena al Gobierno por estos apartados de la ley.

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Sábado, noviembre 28, 2009 at 4:51 pm

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Vender más en Internet

Portada de Vender más en Internet

Vender más en Internet

Vender más en Internet es el último libro que he terminado de leer. Su tagline es: la persuabilidad o el arte de convertir usuarios en clientes. El libro comienza explicando que sobre usabilidad se ha escrito mucho, pero no sobre persuabilidad. Este nuevo palabro es la fusión de persuasión y usabilidad. El libro explica diversas cosas a tener en cuenta para que un usuario se decida a dar el paso y dejar de ser mero usuario para convertirse en cliente. Haciendo un pequeño resumen, hay que tener en cuenta que:

  • Tienes 3 segundos para que el usuario que entre en tu página no se vaya. La primera impresión del usuario es por tanto muy importante. Hay que transmitir claramente la propuesta de valor que ofrecemos y de la manera más sencilla posible con llamadas muy claras a la acción. Se dan algunos consejos de contenidos que pueden ir en la página principal (por ejemplo testimonios de los usuarios).
  • Nuestro sitio debe transmitir credibilidad. Para ello hay que ser transparente, ofrecer garantías, dar sensación de control al usuario, dar cifras como por ejemplo “100.000 clientes ya están ahorrando en su hipoteca con nosotros”.
  • Márketing en la estructura de la información. Que cada página de nuestro sitio web tenga un objetivo claro con unas llamadas a la acción bien definidas.
  • Contenidos clave para persuadir. Es importante dar feedback al usuario de manera muy pedagógica. Es muy útil que el usuario cuente con ayuda en línea y yendo un paso más allá podríamos incorporar incluso un chat o botones click-to-call (haces click para hablar con un comercial).
  • Funcionalidades clave para persuadir. Plantear la posibilidad de implementar un wizard de productos para orientar al usuario en su compra, incluir simuladores y calculadoras para productos cuyo esquema de precios pueda ser complicado. También implementar comparadores de productos, wishlists, favoritos, demos,…
  • Copys: palabras que convencen. Hay que mostrarse siempre positivo y hablar siempre de las ventajas y los beneficios. Los textos deben ser simples pero con ritmo (intercalando frases cortas y largas). Los textos más persuasivos son los que implican al usuario (ej: “cansado de …?”) o empiezan con las conclusiones. Y hay que tener cuidado con los finales de párrafo porque suelen hacer que el usuario deje de leer. En vez de eso el final de un párrafo debe incentivar seguir leyendo.
  • Llamadas a la acción. Utilizar verbos en imperativo, dejar claras las ventajas (ej: “regístrate GRATIS ahora”), generar empatía, etc.
  • Crear sensación de urgencia. Crear ofertas y promociones para que el usuario reciba sensación de urgencia y no espere para decidir su compra. También se pueden implementar sistemas de cupones, pruebas gratis, ofertas exclusivas online, etc.

Es un libro interesante y no muy largo. No incide demasiado en los ejemplos sino que da unas pautas básicas, una serie de reglas que son las que he resumido arriba.

Leer el libro me ha hecho pensar y ahora cuando veo los comercios de la calle o anuncios por todos lados me fijo más en ellos y los estudio detenidamente. El otro día estuve en un Lizarran y me fijé en las “instrucciones” que había en la pared. Ponía algo así como “No te quedes mirando, toma un plato y coge las tapas que te gusten. No tires los palillos que luego echamos cuentas”. Es un mensaje muy persuasivo que explica en un lenguaje coloquial el “funcionamiento” de las tapas en esos restaurantes: tienen un precio fijo, come las que quieras, luego te cuentan los palillos para saber cuánto cobrarte. Me gustó: persuabilidad y un modelo de negocio interesante, que ya conocía, por supuesto, pero que no me había parado a ver más de cerca.

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Martes, noviembre 10, 2009 at 12:47 pm

El dichoso modelo productivo

Durante los últimos meses se ha dicho que España tiene que cambiar el modelo productivo. ¿Pero qué es eso? ¿Cambiarlo de qué a qué? La cuestión última es por qué nuestro sistema de bienestar genera desempleo y mata la innovación. Bueno, voy a intentar ordenar mis reflexiones.

España durante muchos años se ha basado mucho en la industria automovilísica, el turismo y el ladrillo. Son tres sectores que han creado, en mi opinión, una economía con pies de barro. La industria del automóvil vino aquí por la mano de obra barata, pero por el mismo motivo se va a ir tarde o temprano a otros países. Es la temida deslocalización. En los últimos meses y años vemos a políticos, sindicatos y empresas negociar incansablemente los ajustes salariales, la reducción de horas en las jornadas laborales y qué automóviles se van a seguir fabricando en las fábricas españolas. Y es que España ya no es un país barato, y por el mismo motivo el sector del turismo ya se empieza a resentir. Y luego está el sector inmobiliario que todos sabemos cómo está. Los precios de la vivienda no dejan de bajar y parece que no pararán de bajar hasta dentro de un par de años. La burbuja no se ha pinchado, ha explotado.

¿Qué podemos hacer? No tenemos recursos naturales en los que basar la economía, ¿qué podemos exportar? ¿qué podemos incentivar? Yo creo que España tiene un potencial muy importante, pero no se está explotando. Creo que deberíamos apoyar nuestra economía cada vez más en la innovación, la investigación y la tecnología. Pero cada vez estamos más lejos de esa posible realidad. En una reciente encuesta más de la mitad de los universitarios quiere ser funcionario cuando acabe la carrera, y sólo el 20% optaría por crear una empresa. ¿Cómo se va a innovar? ¿Cómo se van a crear empresas y por tanto crear empleo? Hace muy poco España ha alcanzado 3 millones de funcionarios. Está claro que los españoles no tenemos espíritu emprendedor. Y sino, mirad los bares, restaurantes y locales de la ciudad. Ahora los gestionan inmigrantes chinos: bares, restaurantes, bazares. ¡Esos sí que son emprendedores! No tenemos ni espíritu emprendedor ni investigador. Las carreras de Física, Química y Matemáticas han perdido un 30% de alumnos desde 1997. Y España siempre está a la cola de Europa en porcentaje del PIB destinado a investigación.

Tenemos poca gente que quiera investigar, innovar o emprender, y además les ponemos las cosas difíciles. La investigación en España tiene tan pocos fondos que los jóvenes investigadores emigran a otros países. Para los emprendedores tampoco ayuda la mentalidad de la sociedad. Para muchos ciudadanos de este país un emprendedor es un empresario, un oportunista que quiere hacer dinero a costa de los demás. Y a parte de la poca concienciación social en cuanto a la emprendeduría, está la burocracia y las trabas fiscales. Jesús Encinar (fundador de idealista.com) recientemente reflexionó sobre 3 sencillas medidas para fomentar las empresas de alta tecnología. Y es que en España todavía es complicado crear una empresa. Según un estudio del banco mundial en España se tarda una media de 47 días y diez procedimientos en abrir una empresa. ¡Hay países que se puede hacer en un día! ¿Por qué no vía web con el dni electrónico?

Y no sólo no hay tradición emprendedora o investigadora, sino que somos unos incompetentes. Los españoles trabajamos más horas que el resto de los europeos pero somos menos productivos. Todavía arrastramos la tradicional jornada partida, mientras que otros países experimentan una jornada laboral de 10 horas al día, 4 días a la semana con muy buenos resultados.

Creo también que quizá el mercado laboral es poco flexible. Es caro despedir a la gente, por lo que las empresas muy a su pesar muchas veces tienen que mantener en plantilla a personas incompetentes simplemente porque llevan muchos años y les saldría muy caro despedirlas. Y el hecho de que esas personas sigan encostradas en su puesto de trabajo hace que una posible persona mucho más válida pueda estar sin empleo. Se premia a la gente sólo por antigüedad y no por méritos. Creo que al menos se debería estudiar un concepto de mercado laboral: la flexiguridad. Consiste en que el despido sea más barato a cambio de que las prestaciones por desempleo sean mucho más altas. Esto permite una mayor competitividad entre trabajadores, lo que mejoraría la competitividad de las empresas tanto dentro como fuera de España. Además se estimula la rotación de los trabajadores. Una persona que ha trabajado en varias empresas tiene mucha más experiencia que una persona que siempre ha trabajado en la misma empresa (en definitiva una persona que muy posiblemente siempre ha hecho las cosas de la misma manera). Se mejorarían así los métodos, las metodologías y los procedimientos de trabajo, y las personas tendrían mayor experiencia laboral porque casi nunca trabajas en puestos de trabajo exactamente iguales.

En definitiva en España creo que hay muchas cosas que cambiar y por el momento no parece que vayan a cambiar.

Actualizado. Abel me recuerda en un comentario que España está jugando un papel muy importante en las energías renovables. Creo que es un mercado en el que España tiene la oportunidad de exportar tecnología.

Written by gimenete

Miércoles, septiembre 9, 2009 at 3:22 pm

Publicado en economia

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