Fascinación por la vida

Divagaciones mentales de Alberto Gimeno

La felicidad es relativa

La felicidad es relativa. ¿No tienes problemas económicos? ¿Tienes gente que te quiere? ¿No tienes problemas graves de salud? Entonces eres de las personas más afortunadas del mundo. Sin embargo pierdes un billete de 20€, suspendes un examen,… y ya no eres feliz. Probablemente es que le das demasiada importancia a cosas que no la tienen o no valoras lo suficiente lo que tienes.

Te compras una casa grande, te compras un gran coche, tienes un gran trabajo,… y un día te sientes la persona más infeliz del mundo porque has perdido el móvil. Sin embargo otra persona puede sentirse la más feliz del mundo por dar un paseo por el parque un día soleado con alguien querido.

Lo que quiero decir es que durante la vida vamos consiguiendo logros. Conseguimos un buen trabajo, o simplemente un trabajo que nos entusiasme. Conseguimos un buen lugar donde vivir. Conseguimos rodearnos de gente que apreciamos. Somos muy felices cuando conseguimos cada una de esas cosas. Sin embargo una vez conseguidas, cuando pasa el tiempo las olvidamos o no las tenemos en cuenta. Tenemos muchos motivos para ser felices. Sin embargo un suceso insignificante acaba con nuestra felicidad en ese momento. Es como una diminuta mancha en una gran pared blanca. La mancha es el centro de nuestra atención. ¿Por qué no podemos fijarnos en el resto de la pared?

La felicidad en un momento dado es relativa a ese momento. Depende de los hechos más recientes. Puedes ser una persona que lo tenga todo en esta vida para ser feliz, pero puedes dejar de estar feliz si hace cinco minutos que discutiste con el dependiente de la tintorería. Por eso los niños que viven en el umbral de la pobreza son felices con un bolígrafo y una hoja de papel. Y por eso grandes personalidades han acabado drogándose y en definitiva desechando su vida después de conseguir todo lo que se habían propuesto y que les hizo felices.

Debemos aprender a valorar las cosas que tenemos y debemos aprender a dar la importancia justa a las cosas menos importantes. ¿Has suspendido un examen? Da igual, es más importante que tengas un amigo(a) que te quiera. Dentro de cinco años ni te acordarás de ese examen; sin embargo nunca olvidarás a las personas que te quieren.

Y ahora para poner una nota de humor…

“Yo no sacrifico un fin de semana por un examen. Un examen se puede repetir. Sin embargo un fin de semana puede ser irrepetible”

Alberto Gimeno Brieba

Written by gimenete

Sábado, junio 9, 2007 a 6:56 pm

Publicado en opinión

3 comentarios

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  1. La felicidad, son momentos de dicha que duran un suspiro…el tema esta en hacer que esos momentos se multipliquen, tratando de tomarnos la vida de otra manera…Exitos

    penelope

    Sábado, junio 9, 2007 at 8:43 pm

  2. Un gran post! felicidades!

    el_noziya

    Domingo, junio 10, 2007 at 6:52 pm

  3. Hace tiempo Punset entrevistaba a alguien (no recuerdo a quién), que decía que esas tonterías por las que uno se enfada tienen cierto sentido. Cuando uno sufre una gran pérdida en su vida acaba encajando el golpe e incluso agradeciéndolo. Superar una muerte es difícil pero cuando uno lo hace sale fortalecido, más maduro y consciente.

    En cambio, tonterías como salir de casa y dejarse las llaves dentro, tirar la comida al suelo por accidente… Son cosas de las que uno difícilmente puede extraer lecciones vitales. Más bien uno se queda con cara de idiota y una frustración…

    El argumento era más persuasivo que el mío, pero solo recuerdo vagamente el programa.

    Whitard

    Jueves, septiembre 6, 2007 at 4:55 pm


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