Fascinación por la vida

Divagaciones mentales de Alberto Gimeno

Llámame si necesitas un taxi

Esta anécdota va de taxis. Es breve.

Antes de nada debo decir que soy conocido entre mis amigos como un tipo con suerte, de hecho como un tipo con mucha suerte. Más de una vez me han dicho “has nacido con una flor en el culo” jejeje.

Pues bien, una vez estuve de viaje en Madrid para visitar a una amiga. Salimos por la noche por una zona muy popular en Madrid. Era de madrugada y era el momento en el que todos los bares y discotecas cerraban. Decidimos coger un taxi, estábamos muy cansados y cientos de personas se quedaban en las aceras para pedir un taxi. Era imposible coger un taxi allí así que decidimos andar un poco. Fuimos andando unos trescientos metros por una gran avenida. Pero nos dimos cuenta que eso era lo peor que podíamos haber hecho porque cualquier taxi que pasase libre por esa avenida ya estaría cogido cuando llegase a nuestra altura. Tendríamos que esperar mucho tiempo para poder coger un taxi. Nos sentamos y una amiga mía dijo… “¡Buah, aquí imposible que cojamos un taxi! No nos deberíamos haber movido de allí”. A lo que yo le respondí… “No te preocupes, yo tengo mucha suerte. Seguro que llega un taxi en cualquier momento”. En ese preciso instante, antes de tan si quiera terminar la frase un taxi ocupado paró delante nuestro. Pero cuando digo delante, no es simplemente cerca, no, cuando digo delante es que paró a medio metro perpendicularmente a nosotros. Casi estirando la mano llegábamos a tocarlo. En ese momento sus ocupantes bajaron del taxi y el taxi se quedó libre. Mi amiga no podía creer lo que acababa de pasar.😀

Written by gimenete

Jueves, octubre 26, 2006 a 11:49 am

Publicado en anécdotas

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