Fascinación por la vida

Divagaciones mentales de Alberto Gimeno

Anécdotas. Va de aviones

Más de una vez mis amigos me han dicho eso de “escribe un libro” porque me paso el día contando batallitas. Por eso he decidido abrir una categoría en el blog simplemente para contarlas. Las contaré según las vaya recordando. Para empezar os voy a contar dos anécdotas relacionadas con aviones y aeropuertos.

Allá voy. Me gusta muchísimo dormir y no tengo problema para dormir 12 horas los viernes y los sábados. Y soy capaz de dormir en cualquier sitio y de cualquier forma. Los medios de transporte son mi debilidad😛. Pues bien, el verano pasado me fuí a Irlanda con unos amigos. Viajamos normalmente en compañías de bajo coste. Es sabido que estas compañías frecuentemente tienen unos horarios de vuelo bastante peculiares y es normal que la gente pase la noche en aeropuertos si vuela con estas compañías. Pues bien, esa era nuestra situación, teníamos que coger un vuelo a las 6 de la mañana, así que era evidente que teníamos que pasar la noche en el aeropuerto. Nos despertamos, facturamos las maletas, esperamos en la zona de embarque y finalmente embarcamos. Yo me senté en un asiento con ventanilla, estaba agotado, exhausto, tenía un sueño que no me tenía. Miré por la ventanilla, se podía leer en letras inmensas “Dublin airport”. Cerré los ojos. Abrí los ojos. Volví a mirar por la ventanilla. En letras inmensas se podía leer “London airport”. En el primer instante no me dí cuenta, pero cuando ví que la gente se levantaba para recoger su equipaje de mano lo comprendí. ¡me había dormido y ya habíamos llegado! No me enteré ni de el despegue ni del aterrizaje. Jajajajaja. Absolutamente increíble. Además según mis amigos había sido el aterrizaje más violento que habían presenciado jajaja.

Esta es una foto que me tomaron mientras dormía en el aeropuerto de Dublín. No, no estoy posando. Si no me llegan a hacer la foto me lo cuentan y no me lo creo.

Durmiendo en el aeropuerto de Dubln

Como se puede ver hay más gente al fondo durmiendo en el aeropuerto.

Allá va otra anécdota. Fue en otro de mis viajes. Esta vez a Londres. Esta vez el avión salía a las 10 de la mañana aproximadamente. Contando con que el autobús que nos llevaba al aeropuerto tardaba tres cuartos de hora en llegar a London Stansted, que hay que facturar las maletas con una hora y media de antelación, y que el autobús lo teníamos que coger muy lejos de donde estábamos alojados… se llega a la conclusión de que ¡teníamos que madrugar muchísimo! Nos mentalizamos y nos despertamos con tiempo, llegamos al autobús, llegamos al aeropuerto y facturamos las maletas. Fuimos incluso de los primeros en facturar las maletas. Teníamos tiempo de sobra. Faltaba más de hora y media para que nuestro avión despegase. Entramos en la zona de embarque. Estábamos tremendamente cansados y con mucho sueño, así que nos sentamos en una cafetería y charlamos un rato. Al rato un amigo me preguntó.

– ¿Qué hora es?

– Las diez y diez – le contesté -.

– ¿Y a qué hora sale el avión?

Miré la tarjeta de embarque…

– A las diez y diez – le contesté -.

Me costó asimilar la situación. Creo recordar que todos nos callamos, no nos dijimos nada, simplemente nos miramos a los ojos y un instante después nos apresuramos a buscar nuestra puerta de embarque. Nuestra puerta de embarque era la 23. Alcé la mirada y ví un panel informativo que indicaba dónde se situaban las diferentes puertas de embarque. En una zona del cartel indicaba “Gates 20-29 13 min.” y una flecha indicando la dirección. ¡13 minutos andando hasta la puerta de embarque! ¡que el avión sale YA! Echamos a correr como nunca hemos corrido. Subíamos y bajábamos escaleras, atravesábamos pasillos, cada segundo contaba. Por fín vimos a lo lejos la puerta de embarque. ¡¡Estaban recogiendo la parafernalia que montan para recoger las tarjetas de embarque!! Un hombre nos preguntó si éramos nosotros los que quedábamos por embarcar. Efectivamente habían contado el número de asientos y ¡faltábamos nosotros! Nos estaban esperando, ¡menos mal! Fuimos corriendo hasta el avión y nos sentamos en los pocos asientos que quedaban libres. Qué alivio, después de esos minutos de tensión habíamos conseguido llegar al avión. Nos echamos a reir, qué íbamos a hacer sino, hay que tomarse las cosas con humor. Jajaja. Y después de esos minutos… a dormir un ratico en el avión😛.

Espero que os hayan gustado estas dos anécdotas. Seguiré contando más… ¡Hasta la próxima!

Written by gimenete

Domingo, octubre 8, 2006 a 11:45 pm

Publicado en anécdotas

4 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. oye mira soy nacho, estoy en krakowia con una beca, y he encontrado una oferta de ryanair para volar a casa por navidad, pero la oferta rekiere q pase la noche en dublin, en teoria llego a dublin a las 23 horas y me voy a las 7 hacia madrid, sabrias decirme si puedo pasar la noche dentro del aeropuerto de dublin???? o te hechan a la calle como en otros, por favor si me respondieras antes de 24 horas se se estaria eternamente agradecido pues la oferta de 30 euros para volver a casa se termina en 24 horas, muchas gracias por la ayuda!!!!!!!!!!!!!!!!

    nachobarrajon@hotmail.com

    nacho

    Lunes, octubre 16, 2006 at 10:22 pm

  2. yo soy como tu otro que le gusta dormir donde apolla la cabeza pero aveces e superao lo ireal sabes, despues de tanto pensarlo e intuido que tenia una fuerza sobrenatural por que un dia estube mirando el motor de un coche que estaba arreglando mis tio y resulta que me dice sobrino awanta aqui y estaba cansado y me quede dormido durmiendo y bueno me gustaria ir de viaje pero no puedo por ciertas cosa me a gustao la anectas que cuentas espero que valla a muchos viajes y que nos cuentes mas espero que contactes conmigo sabes enga chao espero que esteis tu y todos aquellos que estabais en el avion…

    ELdiscotequero

    Lunes, julio 28, 2008 at 5:56 pm

  3. Hola, muy buena esta web yo también soy de los que tiene un sueño profundo. Me gustaria saber si dos horas de antelación en el aeropuerto en un vuelo internacional son suficientes. Lo pregunto porque he leido que se recomiendan 3 para vuelos internaciones y 2 para nacionales.

    Sergio Ferri

    Viernes, noviembre 12, 2010 at 10:35 pm

  4. Mejor que estés 3 horas antes por lo que pueda pasar.

    gimenete

    Sábado, noviembre 13, 2010 at 9:27 pm


Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: