Fascinación por la vida

Divagaciones mentales de Alberto Gimeno

Archivo para marzo 2011

Libia sí, Libia no

con 3 comentarios

Se está criticando mucho al Gobierno por haber intervenido junto con otros países occidentales en Libia. Se está recuperando el #noalaguerra para criticar a aquellos que dijimos NO a la guerra de Irak (sí, me incluyo) y ahora no decimos nada por la intervención en Libia.

Creo que las dos situaciones son enormemente diferentes. En la guerra de Irak:

  • Se dijo que era porque Sadam tenía relaciones con Al Qaeda y porque había armas de destrucción masiva. Y era mentira. Realmente no había motivos legítimos para intervenir.
  • Se hizo a espaldas de los ciudadanos.
  • Se hizo sin resolución de la ONU.
  • Se invadió y se ocupó el país.

Ahora en Libia:

  • Se hace (oficialmente) para evitar una masacre de Gadafi contra su propia población. Si no hubieran intervenido fuerzas internacionales podría haber habido un enorme baño de sangre en Bengasi. Se hace, por tanto, para evitar un genocidio.
  • Se hace con la legitimación de la Liga Árabe y de la ONU.
  • No se interviene en tierra. Por lo tanto no habrá ni invasión, ni ocupación.

Por todo ello me parecen situaciones MUY diferentes. No obstante también tengo dudas y quejas.

  • Los países occidentales han sido cómplices de estos tiranos por venderles armas y mantener acuerdos con ellos.
  • No están muy claros los límites y todas las intenciones de la actuación por parte de las fuerzas internacionales.
  • Quizá si Libia no tuviera gas y petróleo no se hubiera actuado.

Pese a todo ello, creo que ha sido mejor intervenir que no intervenir. Yo digo NO A LA GUERRA, pero cuando digo eso me refiero a las guerras sin legitimación por ningún lado, a las guerras de ocupación, a las guerras construidas con mentiras, a las guerras innecesarias. Sí, “innecesarias”, porque hay otro tipo de guerras, las guerras necesarias. Muy a mi pesar esas guerras existen. Y para convencerse sólo hay que poner un ejemplo: el holocausto judío. Si un país, ahora, estuviera matando a millones de personas en cámaras de gas, yo diría SÍ A LA GUERRA. Sí a esa guerra. Creo que los crímenes contra la humanidad sistemáticos, no aislados, son motivo suficiente para iniciar una guerra.

Evidentemente Gadafi no está exterminando a la gente en cámaras de gas, era sólo un ejemplo de por qué algunas guerras son necesarias y otras no. Y en el caso de la intervención militar contra Gadafi, yo, en principio, estoy de acuerdo. Seguro que las fuerzas internacionales cometen errores y hay demasiadas sombras que deberían clarificarse. Pero en el concepto estoy de acuerdo. Habrá que ver lo que sucede a partir de ahora para ver si aciertan en el concepto, pero se equivocan o no en las formas.

Y para terminar. Hablo de “guerra”, aunque no sé si llamar a la interfención en Libia “guerra” o no.

Actualización: sé que la II Guerra Mundial no empezó por el holocausto judío. Simplemente digo que si ahora hubiera un holocausto similar, como ejemplo, yo sería partidario de emprender acciones militares para evitarlo.

Actualización 2: Lectura fundamental: comunicado de la comunidad de residentes libios en España. Copio y pego el primer punto:

Que la intervención de las Naciones Unidas ha sido solicitada por el pueblo libio como grito de auxilio y como última esperanza para defenderse del bombardeo indiscriminado de las brigadas de Gadafi. Queremos recordar también que la ONU, la Liga Árabe, la opinión publica árabe y la Organización de la Conferencia Islámica (OCI, organización integrada por 57 países y la única que reúne a las naciones de mayoría musulmana de todo el mundo) han defendido el deber moral de salvar la población civil de un genocidio, por lo que en ningún caso es creíble la proclama de Gadafi en el sentido de que en país se enfrenta a una nueva Cruzada

Escrito por gimenete

Lunes, marzo 21, 2011 a 2:25 pm

Escrito en política

Nuestro futuro inmediato

con 2 comentarios

El Cairo

El Cairo. Autor: Ángel Lalinde

Hace relativamente poco escribía un artículo titulado Lo llaman democracia y no lo es. Con ese artículo lo que quería expresar es que en mi opinión muchos los ciudadanos de los países occidentales pensamos que vivimos en estados de derecho democráticos y que nosotros controlamos nuestro propio destino. Bueno, en los dos últimos años seguramente mucha gente ha dejado de pensar eso. Pero hasta hace poco creo que había un sentimiento de que, a pesar de que cada vez se nos tiene menos en cuenta en los temas políticos, nuestro destino estaba más o menos controlado por nuestra voluntad como ciudadanos.

Resumiendo mucho mi artículo hablaba de factores que nos hacían perder soberanía como ciudadanos. E incluso hacen peligrar nuestras democracias y nuestro estado de bienestar. Resaltaba dos grandes factores:

  • Tenemos fuertes dependencias exteriores. Como por ejemplo la dependencia de los combustibles fósiles, cuyas reservas en muchos casos están en manos de países con regímenes tiránicos. No tengo una bola de cristal, pero justo después de escribir el artículo han comenzado las revueltas en el Norte de África. Y justo hemos visto cómo sucesos aparentemente totalmente ajenos a nosotros suponen costes importantísimos en nuestra economía. El precio del barril de petróleo ha subido muchísimo en poco tiempo. Y eso probablemente va a hacer que la recuperación económica se alargue. ¡Y ojo si los ciudadanos saudíes comienzan una revolución! Porque Arabia Saudí es el mayor productor del mundo de petróleo. De todos modos, haya revoluciones o no en países árabes, el problema del petróleo está ahí. Cada vez hay menos y cada vez será más caro extraerlo. Se veía venir.
  • Las empresas y los especuladores tienen muchísima capacidad de presionar a nuestros gobiernos. Grandes decisiones de nuestros gobiernos se toman en despachos a puerta cerrada donde personas poderosas se reúnen condicionando nuestro futuro.

En definitiva hay importantes factores externos a los ciudadanos que presionan y condicionan el devenir de nuestros países. Y bien, ¿cuáles son las soluciones que aporto? Bueno, no tengo recetas mágicas. Humildemente voy a repasar algunos conceptos por los que creo que se debería trabajar.

Sostenibilidad

Vivimos en una sociedad de excesos y despilfarro. Los combustibles fósiles tarte o temprano se agotarán. Y cuanto antes lo asumamos mejor. Hay una fuente de energía que en la práctica es inagotable. Esa fuente de energía es el Sol. Además esta energía no se encuentra en determinados lugares del planeta. Está en todo el planeta en mayor o menor intensidad. Todos los países podemos explotarla. Por lo tanto no crea problemas geopolíticos.

También podemos explotar otras fuentes de energías. Energías renovables, sí, por supuesto, pero tampoco veo demasiado mala la energía nuclear. Tiene peligrosos inconvenientes y creo que no siempre se calculan los costes reales cuando se compara con otras fuentes de energía. Creo que habría que tener un debate sereno y constructivo sobre su utilización. Y por supuesto también veo con muy buenos ojos la energía de fusión que se está investigando. Pero esta última todavía tardará mucho en llegar.

En definitiva debemos luchar por una mucho mayor independencia energética. Tanto por sostenibilidad como por no depender de intereses o sucesos externos. Recordad también cuando a Rusia le da por cortar el gas a Europa…

Pero ¿es posible? Sí, es posible disminuir nuestra dependencia energética notablemente. Actualizado. Carlos me pasa un interesante enlace:

la iniciativa Roadmap 2050 es una tormenta de ideas encaminada a diseñar una Europa energéticamente independiente y neutra en cuanto a emisiones de carbono a la atmósfera se refiere

Pero no sólo de energía va la sostenibilidad. Creo que deberíamos reutilizar mejor los recursos, economizar, y también volver a ciertas cosas más “tradicionales”. Como por ejemplo mejorar nuestra alimentación seriamente. Hay quien afirma que el 20% de los cánceres están producidos por nuestra alimentación.

Transparencia

Creo sinceramente que tarde o temprano vamos a ver una “nueva democracia” gracias a las nuevas tecnologías. Estas tecnologías van a obligar tarde o temprano a los gobiernos y administraciones públicas a ser unos entes casi totalmente transparentes. Y eso repercutirá en una democracia mucho más saludable y participativa.

Cada vez están surgiendo más iniciativas para presionar a los gobiernos en este sentido. Desde asociaciones como Pro bono público hasta filtraciones masivas de información como la llevada a acabo por la popular web Wikileaks. Se puede estar más o menos de acuerdo con estas iniciativas, pero algo en mi opinión innegable es que son imparables.

En un gobierno muy transparente es más difícil que los grupos de presión campen a sus anchas. Y los políticos corruptos serían una raza en peligro de extinción.

Reformas financieras

En este aspecto soy una persona muy poco indicada para hablar porque apenas conozco el tema. Pero hay cosas que creo que no tienen mucho sentido en el sistema financiero mundial actual. En primer lugar los paraísos fiscales. En una reunión reciente del G20 dijeron que querían acabar con ellos. Está visto que no tenían tantas ganas… Y por otro lado de varias voces he oído una reflexión que creo que tiene bastante sentido: en este mundo el dinero no tiene fronteras, pero las personas sí. Igual hay que ponerles fronteras al dinero (aranceles, o incluso ciertas prohibiciones).

El problema es que este tipos de medidas no las puede adoptar un país de forma aislada. Necesitamos hacer piña. Necesitamos…

Una Europa fuerte

Europa ha perdido todo su protagonismo en las últimas etapas de la Historia reciente. Cuando cayó el muro de Berlín dejamos de ser la “zona de seguridad” tan importante para EEUU. Y posteriormente en el 11-S se dejó claro que no pintábamos mucho en política internacional. Y en la guerra de Irak ya terminó de estar claro del todo.

Europa necesita ser fuerte internamente y exteriormente. Los países europeos deben acercarse entre sí. Deberían armonizarse leyes sociales, económicas y políticas. Recientemente he leído Mi idea de Europa y veo que a nuestra Unión Europea aún le queda mucho para ser una Unión lo suficientemente fuerte. Varios ejemplos:

  • Si emprendes una empresa en EEUU enfocada a ese mercado tienes un mercado potencial de 300 millones de personas. Si emprendes en la UE tienes un mercado potencial de 500 millones. Mejor, ¿no? Pues no, porque tienes barreras de idiomas, barreras en tecnologías de comunicación (si comercias y viajas a menudo en varios países tendrás que tener un móvil por cada país, para no tener que pagar las altas cuotas del roaming, por ejemplo), impuestos, leyes, etc.
  • Si un español conoce a una italiana, se casan y tienen un hijo en Alemania. ¿De qué país es el niño?
  • Leyes migratorias comunes. No tiene sentido que unos países tengan unas leyes más “blandas” y otros más “duras”, si al final el emigrante va a ir al país más “fácil” y luego ya será ciudadano europeo y podrá moverse al país que más le convenga.
  • Si fuéramos a las olimpiadas con la bandera de la Unión, y no con la bandera de cada país, seríamos la primera potencia mundial en el deporte. Pero no vamos con la bandera de la Unión porque no nos sentimos tan europeos.

Pero Europa también debería ser también fuerte en el exterior. Debería ser una potencia tecnológica y política. Deberíamos renovar y “exportar” nuestros valores. Y deberíamos ser capaces de mediar en los grandes conflictos de nuestro tiempo.

Proselitismo democrático y de los derechos humanos

Me parece vergonzoso la reacción que han tenido los países europeos en torno a las revoluciones que se están sucediendo en el Norte de África. Esos países están viviendo sus propias revoluciones francesas. ¿No estamos tan orgullosos de nuestras transiciones y revoluciones a la democracia? ¡Apoyemos las de los países árabes! Sinceramente creo que estas revoluciones son de las mejores cosas que le podrían pasar al mundo si finalmente se convierten en democracias más o menos estables. Es la mejor vacuna contra los tiranos, contra el terrorismo y a favor de un mundo más equitativo. Pero claro, ¿a cuánto va el kilo de democracia árabe?

Y finalmente creo además que deberían plantearse aranceles especiales a aquellos países que no cumplan con los derechos humanos. Porque no me parece razonable que estemos orgullosos de nuestros logros sociales y luego apoyemos comercialmente regímenes tiránicos. Al menos pongámosles límites. Pero de nuevo, un país solamente no puede tomar este tipo de medidas. Tenemos que hacer piña. Tenemos que hacer Unión Europea. Una Unión más unida, transparente, independiente, y con algo que decir en el mundo.

Escrito por gimenete

Miércoles, marzo 2, 2011 a 10:32 am

Escrito en política

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